FOPEA entregó los premios al Periodismo de Investigación 2016

La tercera edición del Premio FOPEA al Periodismo de Investigación culminó con una fiesta en el hotel Plaza de la Ciudad de Buenos Aires en la que se entregaron los premios a los mejores trabajos postulados.

El jurado estuvo integrado por Catia Seabra, de Brasil; Ewald Scharfenberg, de Venezuela; y Emilia Delfino, de Argentina.

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Daniel Enz, ganador en la categoría Prensa escrita de alcance provincial y del Premio Mayor a al Periodismo de Investigación

Los ganadores de la edición 2016 del Premio FOPEA al Periodismo de Investigación son:

En la categoría Prensa escrita de alcance nacional, Hugo Alconada Mon, por “La multimillonaria evasión impositiva de Cristóbal López”, publicado en el diario La Nación, de Buenos Aires. Para el jurado del Premio se trata de un ejemplo clásico de periodismo de investigación “con un seguimiento persistente del tema , pluralidad de fuentes y aporte de documentación respaldatoria”. Alconada Mon logró, según los jurados, “que el resultado de su investigación fuera incontrastable y provocó un efecto directo sobre la situación judicial del indagado y su poder económico”.

Como mención honorífica en la misma categoría se eligió el trabajo de Matías Longoni,“Contrabando del siglo 21 en Buenos Aires”, publicado en el diario Clarín de Buenos Aires. “Esta serie sacó a la luz la existencia de una organización mafiosa que hasta entonces no era de conocimiento público” destacaron los jurados.

En la categoría Prensa escrita de alcance provincial, se eligió ganador al trabajo titulado  “Las torturas del convento”, de Daniel Enz, publicado en la revista Análisis, de Paraná, Entre Ríos. “El jurado valora que Enz siguió este tema durante dos años, hasta lograr las revelaciones sobre los aspectos más oscuros de la vida de un grupo de religiosas de la Iglesia Católica, sometidas a torturas por las autoridades de su congregación” se detalla en el acta final del premio.

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La ceremonia en la que se realizó la entrega del #PremioFOPEA tuvo lugar en el Hotel Plaza de la Ciudad de Buenos Aires. De la velada participaron socios de FOPEA de todo el país, los finalistas del premio y periodistas reconocidos en gráfica, radio y televisión. La celebración se realizó luego de dos días de intenso trabajo –jueves 3 y viernes 4- en el que tuvo lugar el XI Congreso Internacional de Periodismo FOPEA, en la Universidad de Palermo.

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el homenaje realizado al reportero gráfico José Luis Cabezas, a 20 años de su asesinato. El fotógrafo de la revista Noticias fue nombrado socio honorario de FOPEA y su hermana, Gladys Cabezas, fue quien recibió el reconocimiento y habló ante el público presente.

Sobre el #PremioFOPEA

El premio FOPEA al Periodismo de Investigación es una iniciativa que aspira a estimular la práctica del periodismo de investigación, entendiendo que este tipo de trabajos debe contar con una búsqueda de datos rigurosa, multiplicidad de fuentes y chequeo exhaustivo del material obtenido para lograr la información más precisa posible.

El premio tiene por objetivo contribuir a mejorar la calidad de la democracia por medio de un periodismo de excelencia, cuya información sirva para aumentar la transparencia de los actos de los diferentes gobiernos y de los particulares en relación con el Estado.

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Gladys Cabezas, hermana de José Luis, recibió el reconocimiento que FOPEA realizó al reportero gráfico

“No tan seguros”, de Alejandro César Suárez, publicado en el diario Mi Ciudad, de Florencio Varela, y “Una ciudad olvidada detrás de los suicidios adolescentes”, de Luciano Román, publicado en el diario El Día, de La Plata, fueron dos de los finalistas en la categoría Prensa escrita de alcance provincial. En el caso del trabajo de Román, el jurado destacó que “comprueba que el género de investigación aborda con éxito temas de índole social”.

En la categoría Medios audiovisuales (radio y televisión) se declaró desierto el primer premio. Sin embargo, el jurado decidió reconocer con menciones honoríficas tres trabajos de excelente reportería y gran relevancia periodística. Ellos son: Ricardo Ravanelli y equipo, de Artear Canal 13 por “La ruta del dinero K, así contaban la plata”. Jorge Ybañez, Wernher Martínez y Sergio Pedrosa, de Canal 12, Córdoba, por su trabajo “Leche, sudor y lágrimas”. Gisela Busaniche y equipo, de Telefé Noticias por ”Veladero, viaje a la mina de la polémica”.

En la categoría de Medios Digitales  el ganador fue el trabajo de Matías Di Santi y Federico Poore, “Macri recibió $3 millones de contratistas del Estado para su campaña electoral”, publicado por Chequeado.com. “Este trabajo es una muestra oportuna de fiscalización sobre el Gobierno en funciones”, consideró el jurado.

En la categoría Medios Digitales resultó finalista “Una mirada al interior de las cárceles argentinas”, por Sol Amaya y Marthe Rubio, de LaNacion.com.

En la categoría Estudiantes universitarios los ganadores fueron Martín Girardi, Francisco Beser y Javier Auchterlonie por el trabajo “Títulos truchos”, del Colegio Universitario de Periodismo, Córdoba. “En este trabajo se nota un gran compromiso personal de los estudiantes, incluso como para exponer su seguridad en búsqueda de la verdad, como así también un esfuerzo importante de producción y chequeo”, consideró el jurado.

Las menciones honoríficas corresponden a: “El 60% de las causas de corrupción se abrieron en los últimos tres años”, de Bianca Pallaro, Florencia Altube e Ignacio Grimaldi; Universidad Católica de Argentina (UCA)  y,  “Mafia china”, de Simón Fontvieille, Universidad de San Andrés, Buenos Aires.

En la categoría Periodismo de profundidad, el ganador fue: “Malestar en la fábrica”, de Pablo Riffo Torres, Big Sur, Ushuaia. Se trata de una crónica vivencial que cuenta la experiencia de un periodista, obligado por las circunstancias económicas, a convertirse en obrero. Las menciones honoríficas correspondieron a “La revelación de los hornos”, de Juan Simo y Andrés Blanco, publicado en La Voz del Interior, Córdoba, y “Madre e hija, la foto símbolo de la resistencia”, de Agustina Grasso, publicado en Diario Perfil, Buenos Aires.

Por último, el jurado decidió conceder el Premio mayor al periodismo de investigación de la Argentina a Daniel Enz, por su trabajo “El convento de las torturas”, publicado en la revista Análisis, de la ciudad de Paraná, Entre Ríos. Enz, muy emocionado, reconoció la importancia de quienes realizan trabajos de investigación periodística desde las provincias argentinas y agradeció haber sido reconocido con el premio mayor.

Categoría libro

En el marco del mismo concurso, en la categoría Libro de investigación periodística, el jurado formado por Héctor D`Amico, Carlos Gabetta y Roberto Guareschi otorgó el primer premio aNarcofugas”, de Cecilia González. “El trabajo de González refleja con datos e información certera el drama de narcotráfico de nuestro país, particularmente en lo que hace a la relación de los traficantes locales con los narcos mexicanos y las complicidades policiales, judiciales y políticas que llevaron a nuestro país a padecer una situación impensada años atrás” describieron los jurados en el acta donde se detallan los ganadores y se argumenta el por qué de la elección.

Pablo Morosi fue finalista con “Un tal Nuñez” que cuenta la historia del primer desaparecido por la Bonaerense de la democracia recuperada. El autor “tuvo que desarticular el relato oficial que servía de encubrimiento y reconstruir los hechos con elementos que no siempre surgían del expediente”, consideraron los jurados en el acta del Premio. “El texto exhibe con contundencia los hilos de encubrimiento que alcanzan a la conducción policial, al gobierno de la época y a algunos resortes de la propia Justicia” se detalla en el acta firmada por los jurados.

Daniel Enz fue otro de los finalistas por su libro “Doble Vida”, la biografía no autorizada del empresario Francisco “Paco” Capózzolo, devenido en uno de los testaferros de la dictadura. “Enz relata cómo este millonario llegado de Santa Fe a Buenos Aires  en los `60 se enriqueció aún más haciendo negocios con generales y brigadieres, en plena dictadura, en empresas que fue creando y en las que eran ubicados socios del poder militar como testaferros” sintetizan los jurados de la categoría libro.

 

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